La pintura de Cristina Berasategui transita entre la figuración y la abstracción. Partiendo de la naturaleza como principal fuente de inspiración y creación, modifica con fuerza y pasión la realidad tangible, mediante el uso del cromatismo, la textura y el relieve.
«Creo que tanto artistas como científicos necesitamos recurrir a la imaginación y a la experimentación, ya que el trabajo recíproco de ambos ayuda en la exploración de una realidad que no se conoce completamente.»
Su serie JARDINES, en la que está actualmente investigando, versa sobre la exploración del entorno como metáfora. Su pintura trasciende el propio objeto pictórico para darle una carga de pensamiento, de poesía, y de figuración mayor que la simple transcripción de la naturaleza física.
Dependiendo de la idea y de la forma elegida para transmitirla, pinta con óleo, acrílico o acuarela en diversas formulaciones, pasteles, rotuladores y en algunas obras, introduciendo materia.



